Debacle en el Estádio da Luz: El Real Madrid cae ante el Benfica de Mourinho y se complica la vida

El Real Madrid vivió este miércoles una de esas noches europeas que se recordarán por mucho tiempo, pero esta vez por las razones equivocadas. En un partido que rozó lo surrealista, el conjunto de Álvaro Arbeloa cayó 4-2 ante el Benfica, un resultado que los expulsa del ansiado Top 8 y los condena, por segundo año consecutivo, a jugar el peligroso playoff de la Champions League.

Un inicio con aroma a Mbappé, un final de pesadilla

Todo parecía bajo control cuando Kylian Mbappé abrió la cuenta al minuto 30 con un cabezazo certero tras un centro de Asencio. Sin embargo, el Benfica, espoleado por un Estadio da Luz a reventar y la estrategia de un viejo conocido, José Mourinho, no tardó en reaccionar.

El equipo luso aprovechó la fragilidad defensiva blanca y dio la vuelta al marcador antes del descanso. Andreas Schjelderup puso el empate y Vangelis Pavlidis anotó de penalti tras una falta de Tchouaméni que desató la polémica.

El doblete insuficiente y la locura del descuento

En la reanudación, Schjelderup volvió a golpear ampliando la ventaja a 3-1. Aunque Mbappé recortó distancias al 58′ con su segundo gol de la tarde —llegando a una efectividad asombrosa para lo poco que participó su equipo—, el Real Madrid no pudo sostener el empuje final.

Los últimos diez minutos fueron un ejercicio de caos absoluto para los merengues:

  • Minuto 90+2: Expulsión de Raúl Asencio por doble amarilla.
  • Minuto 90+7: Expulsión de Rodrygo, dejando al Madrid con nueve hombres.
  • Minuto 90+8: La imagen del partido. El portero del Benfica, Anatoli Trubin, subió a rematar un córner desesperado y marcó de cabeza el 4-2 definitivo, sellando el milagro luso y hundiendo al Madrid.

¿Qué sigue para el Real Madrid?

Con esta derrota, el equipo blanco baja hasta la novena posición, quedándose a las puertas de la clasificación directa a octavos. Ahora, el sorteo del viernes decidirá su rival para la ronda de repesca, donde curiosamente podría volver a verse las caras con el propio Benfica o enfrentarse al sorprendente Bodo/Glimt.